Entrevistamos a Antonio A. Teruel Martínez, gerente de la Residencia de 3ª edad El Mar
¿Qué capacidad tiene la residencia?
Tenemos 50 plazas disponibles. Contamos con habitaciones dobles e individuales, preparadas para personas válidas, semiasistidas y asistidas.
¿Cómo está el tema de las ayudas de la Ley de Dependencia?
Nosotros tramitamos estas ayudas a todos los clientes que la soliciten. De hecho, hay varios residentes que la están percibiendo, en la cuantía correspondiente a su grado de dependencia. De esta forma, se financia su estancia en nuestro centro.
¿Cuánta gente compone la plantilla?
En total, nuestro personal asciende a veintiséis trabajadores/as, de los cuales dieciocho son personal de atención directa cualificado (médica, enfermera, psicóloga, fisioterapeuta, técnica de animación sociocultural, trabajadora social y once auxiliares de enfermería) y otros ocho son personal de servicios ( cocineras, limpiadoras, mantenimiento y recepcionista)
¿Qué cuidados requieren los ancianos?
Los cuidados, evidentemente, están en función del grado de dependencia del anciano, siendo más intensos para las personas dependientes. Todos los residentes cuentan con atención continuada las veinticuatro horas del día para garantizar que, en todo momento, se encuentren en perfecto estado higiénico y saludable.
¿Qué filosofía de trabajo hay en la residencia?
Nuestra filosofía de trabajo es dar el mejor trato posible para que nuestros residentes se encuentren como en su propia casa proporcionando una atención integral, entendiéndose como tal la atención de las dimensiones física, psicológica, funcional y social, reestableciendo o manteniendo las capacidades que le permitan una mayor autonomía y estima personal y social, con el fin último de mantener un buen nivel de calidad de vida.
¿Qué problemas son los más frecuentes a la hora de ingresar en una residencia y qué consejos daría a la familia para afrontar el ingreso sin traumas?
Hay casos en que la persona mayor decide por sí mismo el ingreso y la adaptación es muy fácil. En otros casos, el hecho de abandonar el propio hogar les resulta difícil, pero la inmensa mayoría a los pocos días se adaptan al centro y se integran con sus compañeros participando incluso en actividades de animación. El mejor consejo: que prueben unos días.
Las personas, a medida que suman años, se cierran más en sí mismas, ¿no es complicado reunir bajo un mismo techo personas de avanzada edad con un bagaje vital tan dispar?
No resulta complicado, por nuestra experiencia sabemos mediar para que no haya problemas, hay unas normas de convivencia que todos respetan y acaban interactuando con normalidad. Fomentamos que participen en actividades que favorecen las relaciones entre ellos.
En las residencias se apuesta por un envejecimiento activo, cuando sea posible, ¿es difícil convencer a la gente mayor de que participen en juegos o que salgan a pasear en lugar de sentarse en frente del televisor?
Nosotros trabajamos para un envejecimiento activo a través del servicio de animación sociocultural y de psicología, en los que diariamente un alto porcentaje de residentes participan en actividades que ejercitan sus habilidades mentales, motrices y sociales en un ambiente lúdico. La participación depende en gran medida de la personalidad de cada uno, igual que ocurre con personas de cualquier otra edad.
En el desempeño de su trabajo, ¿percibe desatención e insensibilización hacia la tercera edad por parte de la sociedad?
La verdad es que no, simplemente que en los tiempos en que vivimos, a veces, las personas no disponen de tiempo para atender a sus mayores, o bien no cuentan con las instalaciones y medios necesarios. De hecho, que decidan ingresarlos en una residencia es un acto de atención y preocupación para que estén bien atendidos.
¿Cómo percibe la tercera edad actual y qué previsión hace para el futuro más cercano?
Considero que la tercera edad actual es más activa e independiente y conforme avancemos hacia el futuro cada vez las plazas de residencias serán más demandadas, simplemente por el cambio en el estilo de vida y en la mentalidad de la gente. Como profesional del sector, considero que deberíamos de estar más apoyados por las administraciones públicas, tanto centrales como autonómicas porque este es un campo donde además de cumplirse una labor de interés social, se generan muchos puestos de trabajo.




