ASECAM, mirando al futuro
Llega el verano, las vacaciones, el clima cálido… pero las preocupaciones de los empresarios continúan como si tal cosa. No hay consenso, no hay acuerdos ni soluciones para quienes, día a día, vemos peligrar el trabajo de muchos años.
En este entorno de constante cambio y regido por las leyes del mercado los empresarios no debemos estar solos. La unión hace la fuerza y esa fuerza aquí, en el Camp de Morvedre, se llama ASECAM.
Al amparo de una asociación es como los empresarios conseguimos hacernos oír. Como llegamos adonde solos no podríamos ni imaginar. Compartimos pues, en este espacio común, los objetivos que nos han de conducir hacia el futuro, pero también hacia el aquí y el ahora. Porque de lo que se trata es de conseguir las herramientas que nos permitan continuar trabajando desde ya.
En nuestra comunidad existen diversas actividades empresariales, muy diferentes entre ellas, tanto por el sector al que pertenecen como por sus objetivos y oportunidades reales. No obstante, en el Camp de Morvedre el tejido empresarial está fuertemente ligado al desarrollo de pequeñas empresas que han consolidado su actividad a través del legado generacional. Se trata de empresas familiares de los sectores más tradicionales, y de negocios creados a partir de las necesidades concretas de los pueblos y ciudades de nuestra comarca. Fundadas para trabajar a su servicio. Y así ha sido siempre.
Estas empresas no pueden estar solas ahora, porque no lo estuvieron cuando la economía dictaba otras reglas. Es momento de valorar la actividad de aquellos que han promovido el empleo, que han asumido riesgos para poder compartir beneficios con sus ciudades. Aquellos que han aportado a nuestra comarca lo que hoy, desafortunadamente, parece haber quedado olvidado.
En ASECAM, queremos abrir nuestras puertas para poder continuar demandando lo que nos es propio. Hoy, trabajando solos, lo único que podemos conseguir es quedarnos atrás. Seamos conscientes de que para lograr nuestras metas empresariales es indispensable el trabajo en grupo. El beneficio individual sólo puede venir de la mano de un planificado beneficio común. Así es como debe de ser, porque buscar alianzas es encontrar nuevas estrategias, compartir experiencias, evitar errores, aprender que no somos competidores, sino aliados.
Hoy la situación nos obliga a adaptarnos, más que nunca, a estos preceptos. La fuerza empresarial está en nuestra unión. Huyamos de la individualidad, para conseguir la independencia que merecemos. Mirando de cara al futuro.
Si desea informarse sobre ASECAM puede hacerlo a través de internet en nuestra página web (www.asecam.com), donde encontrará gran cantidad de información.
Por:
Luis García Sánchez
Presidente de ASECAM




